lunes, 27 de agosto de 2012

La Libertad


¿Somos verdaderamente libres?

Nacemos atados a un sistema social, familia, actos predeterminados de comportamiento, reglas y valores. Cualquier huida es una carrera circular que termina en el mismo punto de salida.

    • o   Si te dan la mano, la estrechas.
    • o   Si te pones pantalón, que combine con la camisa.
    • o   Si te vuelven a ver, quitas la mirada.
    • o   Si comes, se quitan los codos de la mesa.
    • o   Si te regalan, les das gracias.

 Alejarse del mundo tampoco es una opción, nadie puede huir de sí mismo, al menos no por siempre.  

Y si alguien escapa, por un segundo de este mundo lleno de cordura y razón, de normas y represalias, y decide optar por la locura momentánea de ser libre, tal vez entonces, pueda ser feliz, o tal vez una Prozac le provea algo parecido.

Al final del día, la libertad se encuentra detrás de la prisión que tanto tiempo y esfuerzo nos lleva construir. Allá, muy a lo lejos, dentro de nosotros mismos.

Y solo ahí.

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